Un 23 de algún mes, aquella ultima hoja que cae del árbol,
dispuesta a morir en pedazos, solo para sacrificarse por otra, ella estaba
cansada de no ser vista por otra hoja, de no ser contemplada por el árbol y no
ser amada por su rama. pobre hoja ¿Por qué no la extinguen de una vez?.
El problema de esta simple hoja, es que no puede estar sola,
por mas que ella intente ser fuerte, siempre termina engañada y su corazón nunca
sede.
Ya es la hora de partir, dice la hoja. Que con su gastada
alma se encuentra, Quiere irse pero no puede, su mismo ser no la deja ser libre.
Un pobre niño que juega en el jardín, viendo a aquel triste árbol,
no puede soportar las ganas de estremecer sus hojas para así ayudarlo, ¡oh! ¡Cuantas
hojas se han caído! Al fin aquella hoja es libre, y puede morir en paz sin
pensar en su desdicha.